Seguridad con trampas
Por Mex Urtizberea
en La Nación
Seguramente, podría invertirse más plata en seguridad.
Seguramente podría aumentarse mil veces la cantidad de policías en servicio.
Seguramente podría bajarse aún mucho más la edad de imputabilidad penal para los menores de edad.
Seguramente podría, incluso, implementarse la pena de muerte.
Seguramente podrían construirse más cárceles.
Seguramente podrían adquirirse más armas para la defensa propia, y dormir cada noche con una de ellas bajo la almohada y llevar otra en la guantera del auto.
Seguramente podrían ponerse más alambrados, más alarmas, más garitas, más vidrios blindados, más candados, más rejas, más cámaras de circuito cerrado.
Seguramente podría sacarse el ejército a la calle, para mayor seguridad, y, seguramente, la violencia y el delito van a seguir existiendo.









